Ser conscientes de nuestros límites digitales

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Los límites digitales están muy relacionados con nuestra salud mental. Por eso he traducido un artículo titulado “Being Mindful Of Our Digital Boundaries”, escrito por Blurt Foudation:

Hoy en día, muchos de nosotros tenemos smartphones y múltiples redes sociales. Esto significa que tenemos acceso a una gran cantidad de información al alcance de la mano, pero también significa que estamos más localizables que nunca, y además, de forma instantánea. La cantidad de notificaciones que recibimos del mundo digital puede, a veces, llegar a ser abrumadora. Puede exacerbar nuestra ansiedad y dejarnos agotados. Establecer límites digitales puede ayudarnos a manejar la forma en que interactuamos con el mundo digital, lo que en última instancia puede ayudarnos a manejar nuestra salud mental.

Aplicaciones que muestran el tiempo que pasamos en línea

Antes de empezar a trabajar en nuestras límites digitales, puede ser útil tener una idea de cuánto tiempo pasamos actualmente en nuestros teléfonos. Hay aplicaciones que podemos descargar que nos muestran precisamente esto. Muchas de ellas nos muestran cuánto tiempo pasamos en cada aplicación. 

Aunque hay menos aplicaciones de este tipo disponibles para computadoras portátiles y de escritorio, podemos encontrar recursos para medir cuánto tiempo pasamos en nuestros dispositivos, y lo que estamos haciendo mientras estamos en ellos.

Aplicaciones que nos impiden acceder a las cosas

Una vez que nos hemos dado cuenta de cuánto tiempo pasamos en línea, y decidimos cuánto tiempo queremos pasar en tiempo digital, podemos empezar a utilizar aplicaciones que nos impiden acceder a ciertas cosas en ciertos momentos. Esto puede ser un trabajo en curso. Podemos descubrir que a veces no nos hemos dado el tiempo suficiente para mirar todo lo que queremos mirar, o que sentimos que nos hemos dado demasiado tiempo. Ajustar la forma en que usamos estas aplicaciones es parte de la elaboración de límites que funcionan para nosotros.

Los teléfonos y los medios sociales pueden ser adictivos. Podríamos decirnos a nosotros mismos que sólo vamos a dar un “vistazo rápido” a nuestros teléfonos y luego encontrarnos viendo vídeos de gatos media hora más tarde.

De ser necesario, busca aplicaciones que permitan configurar notificaciones para recordarnos que hemos estado en línea durante cierto tiempo. Algunas de ellas pueden bloquearnos físicamente de ciertos sitios durante un período de tiempo determinado. Además de usarlas en nuestro teléfono, también podemos descargar aplicaciones en nuestro portátil o computadora que pueden hacer algo similar.

Utilizar el modo “Silencio”

Todos los teléfonos tienen un modo silencioso o “no molestar”. Algunos tienen ambos. Todos los portátiles y ordenadores tienen la capacidad de apagar el sonido, y con muchos, ahora podemos silenciar las pestañas individuales cuando estamos en línea.

El uso de estos modos nos permite elegir cuándo revisamos nuestros teléfonos o portátiles, en lugar de tener un “ping” que llame nuestra atención y tome esa decisión por nosotros.

Desactivar las notificaciones

Cada aplicación que instalamos en nuestros teléfonos nos permite personalizar nuestras notificaciones. De la misma manera que poner el teléfono en silencio nos permite elegir cuándo mirarlo, apagar nuestras notificaciones nos permite elegir cuándo revisamos cada aplicación. También podemos personalizar nuestras notificaciones de manera que sólo ciertos tipos, o los de ciertas personas, pasen el filtro. 

Diseñando nuestras líneas de tiempo digitales

Somos capaces de elegir nuestras propias líneas de tiempo (timeline o lo que antes se llamaba “muro” en Facebook), hasta cierto punto. Las personas que elegimos para seguir constituyen nuestras líneas de tiempo, por lo que es importante que sólo sigamos aquellas cuentas que nos aporten algo, y que no sigamos cuentas que nos llenen de culpa o temor cada vez que publican algo. A veces puede haber alguien a quien sentimos que no podemos dejar de seguir (quizás sea un amigo o un familiar), pero que nos hace sentir mal cada vez que aparece. Con estas personas, podemos silenciar sus mensajes. Normalmente no sabrán que lo hemos hecho, y esto nos permite elegir cuándo vemos ese contenido, en lugar de que sus publicaciones aparezcan automáticamente en nuestra línea de tiempo.

Si hay cuentas que siguen intentando interactuar con nosotros, con las que realmente no queremos interactuar, entonces podemos bloquearlas. Muchos sitios y aplicaciones ahora contienen anuncios y, aunque no podemos controlar qué anuncios aparecen, podemos optar por bloquear cualquier anuncios ofensivos o con publicidad falsa. 

Configuración de la privacidad

Es importante conocer nuestra configuración de privacidad, y quién puede ver las cosas que publicamos. Cada aplicación y sitio que usamos normalmente nos dará opciones diferentes en cuanto a nuestra privacidad. Normalmente habrá que tomar decisiones sobre cuánta privacidad elegimos para mantener nuestras cuentas. En algunos sitios y aplicaciones, incluso podemos limitar el alcance de publicaciones específicas.

Independientemente de la configuración de privacidad digital, es importante recordar que cualquier cosa que publiquemos tiene la posibilidad de ser compartida. Incluso si lo hacemos de manera que sólo ciertas personas puedan ver nuestros mensajes, no hay nada que impida que la gente muestre estos mensajes a los demás.

Esconde tu teléfono

Muchos de nosotros somos culpables de revisar sin pensar nuestro teléfono porque está “justo ahí”. Puede que no tengamos la intención de ir a nuestro teléfono por ninguna razón, y luego encontrar que está en nuestra mano y hemos pasado 15 minutos viendo los posts de la gente. Sacar el teléfono de nuestro bolsillo o fuera de la mesa y esconderlo en nuestro bolso, o incluso en un cajón, puede impedirnos cogerlo sin intención.

Utilizar un reloj 

Si contamos todas las veces que miramos la hora en nuestro teléfono y, sin querer, hemos empezado a navegar sin pensar, probablemente perderíamos la cuenta a la hora de la comida. Muchos de nosotros ahora usamos nuestros teléfonos en lugar de un reloj. Al utilizar un reloj, estamos quitando uno de los motivos para estar checando nuestro teléfono y a menudo encontramos que está en nuestra mano mucho menos. Combinando esto con sacarlo de nuestro bolsillo y ponerlo en nuestro bolso se puede reducir drásticamente la cantidad de tiempo que pasamos deslizando el dedo por la pantalla. 

Establecer un tiempo fijo de uso

Apartar intencionadamente tiempo para navegar en nuestras aplicaciones y responder a las cosas puede ayudarnos a estar muy delimitados sobre lo que estamos viendo y cuándo. Nos puede ayudar a resistir el chequeo constante de nuestro teléfono porque sabemos que tenemos tiempo reservado para eso, así que no necesitamos estar constantemente levantándolo y bajándolo durante el día.

Reducir expectativas

A veces la gente se ofende porque no les enviamos mensajes con la suficiente frecuencia o no respondemos con la suficiente rapidez. Esto puede hacernos sentir culpables y molestos al pensar que los hemos ofendido. Debido a esto, a menudo sentimos un nivel de ansiedad y pánico al responder a las cosas y a menudo sentimos que tenemos que responder a la gente de inmediato. Esto puede llevarnos a sentir como si tuviéramos que tener nuestros teléfonos a una distancia de contacto en todo momento.

Hacer saber a nuestros amigos y familiares que estamos reduciendo el tiempo que pasamos frente a la pantalla y que quizá no respondan tan rápido como están acostumbrados puede quitarnos el estrés y evitar que se sientan ofendidos o preocupados cuando no reciben una respuesta inmediata. También puede ayudarles a entender que puede que no leamos todas las cosas que publican en los medios sociales.

También podemos establecer un aviso en nuestros correos electrónicos – tanto de trabajo como personales – para hacer saber a la gente que puede que no les respondamos inmediatamente. Esto puede evitar que recibamos muchos correos electrónicos de seguimiento antes de que hayamos tenido la oportunidad de leer, y responder, el correo electrónico original de alguien.

Apagar todo antes de la hora de acostarse

Muchos de nosotros pasamos mucho tiempo en la cama, jugando con nuestros teléfonos. Para muchos de nosotros, es lo último que hacemos antes de dormir y lo primero que miramos al despertar.

Esto no siempre es muy útil cuando se trata de conseguir una buena noche de sueño. A menudo es un buen plan apagar nuestro teléfono un rato antes de ir a la cama, y dejarlo en otro lugar que no sea nuestra mesilla de noche (o en nuestra cama con nosotros). Es poco probable que se nos escape algo urgente durante el sueño, y si algo urgente sucede, la gente siempre encontrará una manera de contactarnos.

*En este enlace puedes encontrar el articulo original en inglés.